lunes, 22 de febrero de 2010

Recoleta

Plaza Vicente López. Domingo, 16 hs. Banco de plaza. Dos compañeras de la UADE:
-Yo no entiendo esto de las lesbianas.
-Es así, boluda.
Y, de sopetón, le entierra la lengua hasta la garganta, al tiempo que le mete una mano dentro de la blusa y le amasa un seno. La otra mano, dentro del pantalón. La compañera empieza a jadear y a gritar cosas como “Si. Así, corazón. Si, seguí. Va queriendo.”
Una anciana que estaba paseando su caniche toy por la plaza, pasa por su lado y su rostro se desfigura –aún más- en un espantoso gesto de consternación.
-¡Degeneradas! ¡Hijas de puta! ¡Esto con los milicos no pasaba! ¡Trolas!
Inesperadamente, un agente de la Policía Metropolitana salta la reja de la plaza montado en un corcel, se arrima a la señora mayor y le espeta:
-Vieja puta, ¿A esto le llamás tolerancia?
Acto seguido, le fractura el cráneo a macanazos.
Mientras decenas de moscas ya sobrevuelan la cabeza de la caída anciana, las dos amigas proponen:
-Ahora vamos a sodomizar al perrito.
El cana completa:
-Y al caballo también.

lunes, 15 de febrero de 2010

Milonga

-Es una lástima.- dijo, como al pasar, mientras agarraba su campera del respaldo de la silla y se la ponía.
-No me quedaba alternativa, soy un tipo muy duro, viste.
-Pero por qué no te vas un poco a la reco¡pip! sucia y sifilítica de tu reventada y recontra¡pip! madre, arlequín.
-Bueno. No, no. No te vayas. Tengo algo para vos.
Se levantó de su asiento, se dirigió a la estantería a la que le dio la espalda durante toda la charla. Se quedó parado, aparentando dubitación. Quiso generar expectativa en su interlocutor (y manager).
-¿Qué? ¿Un regalo? Dale, decime.- y evidentemente, lo había logrado.
-Si, algo muy lindo.- concedió, siempre de espaldas y mientras se metía, con sigilo, la mano en el bolsillo. Luego, un puño de nostalgia se adueñó de su corazón y se entregó al placer de volver a hacer lo que hacía con todas sus novias: sacó de su bolsillo una plasta de doscientos gramos de moco y la arrojó con violencia sobre el rostro de su representante. La onomatopeya viscosa lo llenó de regocijo. “Mi día está completo”, pensó, mientras veía formarse un témpano tibio y verdoso bajo la punta de la torcida nariz de su interlocutor; aquel que, siguiendo la rutina, le había sugerido seguir el camino que lo llevara a la cansada vagina de su progenitora. Pero esto aún no terminaba:
-Ahora te voy a cantar un tema de Frank Sinatra.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Este blog está en construcción.

Bueno, es una forma de decir. Aunque, si se lo toma literalmente, no dista de ser un enunciado coherente.

Esto, técnicamente, es un posteo. Pero no es representativo de lo que será el contenido del blog.



Porque no voy a hablar de esto en el blog.


Me refiero a eso de que está en construcción.




Porque, para entonces, ya no lo estará.



Pero, igual, se puede comentar este (,técnicamente,) posteo.





Vea, abajo tiene el link.